Vértebras cervicales

La columna cervical es la parte más alta de la columna vertebral y está compuesta por siete vértebras cervicales. Entre ellas se sitúan los discos intervertebrales, los cuales sirven de amortiguadores y permiten la movilidad. La columna protege la médula espinal, la cual discurre a través del canal vertebral.

Las vértebras cervicales son las que se sitúan en el cuello, permitiendo su movilidad, entre el cráneo con el cual soporta su peso y las vértebras torácicas. En humanos se disponen en número de siete, y se denominan C1 (atlas), C2 (axis), C3, C4, C5, C6 y C7 (vértebra prominente).2​

Durante la flexión lo hacen en 40°, mientras que en extensión 75°.

Poseen forámenes transversos, lugar donde pasa la vena y arteria vertebral.

Las dos primeras vértebras cervicales tienen una morfología especial, por lo tanto, se denominan atípicas y sus nombres son respectivamente atlas y axis.

La séptima cervical también se llama vértebra prominente, por la mayor longitud de su apófisis espinosa.

Presentamos la División de las vértebras cervicales

Considerado en conjunto, el raquis cervical está constituido por dos partes anatómica y funcionalmente distintas:

Las vértebras cervicales son todas del mismo tipo, excepto el atlas y el axis, que difieren entre sí y de las demás vértebras cervicales. La séptima cervical también se llama vértebra prominente, por la mayor longitud de su apófisis espinosa. Las articulaciones del raquis cervical inferior poseen dos tipos de movimiento: por una parte, movimientos de flexoextensión; y, por otra parte, movimientos mixtos de inclinación-rotación.

Funcionalmente, estos dos segmentos del raquis cervical se completan entre sí para realizar movimientos puros de rotación, de inclinación o de flexoextensión de la cabeza.

Qué son las vértebras cervicales

 

Estructura de la vértebra cervical

Estructura vértebra cervical

 

 

 

Diagrama de una vértebra cervical

La vértebra cervical tipo está conformada por las siguientes partes:

Cuando se descompone una vértebra tipo en sus diferentes partes constitutivas, se puede constatar que está compuesta por dos partes principales: el cuerpo vertebral por delante y el arco posterior por detrás.

En una vista “desarmada”, el cuerpo vertebral es la parte más gruesa de la vértebra: por lo general tiene una forma cilíndrica menos alta que ancha, con una cara posterior cortada. El arco posterior tiene forma de herradura. A ambos lados de este arco posterior se fija el macizo de las apófisis articulares: de modo que se delimitan dos partes en el mismo: por un lado, se localizan los pedículos por delante del macizo de las articulares y por otro, se sitúan las láminas por detrás del mismo macizo. Por detrás, en la línea media, se fija la apófisis espinosa. Este arco posterior, así constituido, se une a la cara posterior del cuerpo vertebral mediante los pedículos. Además, la vértebra completa incluye las apófisis transversas que se unen al arco posterior casi a la altura del macizo de las articulares. Esta vértebra tipo se localiza en todos los niveles del raquis, con, claro está, importantes modificaciones que pueden darse tanto en el cuerpo vertebral como en el arco posterior, y generalmente en ambas partes a la vez.

Sin embargo, es importante señalar que estas distintas partes constitutivas se corresponden en sentido vertical. De este modo, a lo largo de todo el raquis, se establecen tres columnas:

Los cuerpos vertebrales están unidos entre sí por el disco intervertebral. Mientras que las apófisis articulares lo están por articulaciones del tipo de las artrodias. En cada nivel existe un agujero vertebral delimitado por delante por el cuerpo vertebral y por detrás, por el arco posterior. La sucesión de todos estos agujeros vertebrales conforma, a lo largo de todo el eje raquídeo, el canal raquídeo formado alternativamente por partes óseas, en cada vértebra, y por partes ligamentosas, entre las vértebras a la altura del disco intervertebral y de los ligamentos del arco posterior.